Paíno Abreu afirma 2011 será de grandes retos para la agropecuaria

Planteó la necesidad de que el Congreso apruebe la reforma de la Ley 4314 sobre inquilinato propuesta por el Poder Ejecutivo, para permitir a la institución obtener los recursos para financiar la inversión de nuevas tecnologías en el campo de manera que los productores puedan alcanzar la competitividad en los mercados locales e internacionales.

Señaló que, además, a esa reforma le vendría muy bien un nuevo marco legal propuesto para transformar el Banco Agrícola, lo que traerá consigo las condiciones que permitirán que la banca de servicio múltiple financie las actividades de producción en la zona rural, lo que, a su juicio, incidirá en el desarrollo de la agropecuaria.

Sostuvo que la reforma del Banco Agrícola sentaria las bases para la transformación de la agropecuaria, y aseguró que el país requiere de un sector agropecuario moderno y capaz de responder a la competencia externa, con el objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible.

Precisó que hay un problema estructural en nuestro sistema financiero que impide orientar los recursos de largo plazo que son necesarios al sector agropecuario y forestal.

Abreu Collado expresó que el problema que plantea para las instituciones financieras el descalce de plazos, se constituye en uno de los principales motivos para limitar el crédito hacia la agropecuaria.

A su juicio, hay que saber que las captaciones de recursos financieros del público por parte de la banca de servicio múltiple son, en su gran mayoría, de corto plazo, por lo que le resulta difícil intermediar dichos fondos hacia la actividad agropecuaria.

El administrador del Banco Agrícola sostuvo que es necesario la creación de un sistema para el fomento y financiamiento de la producción, procesamiento y comercialización agropecuaria, incluyendo un banco de segundo piso que canalice recursos para financiamiento del desarrollo agropecuario y rural.

Abreu Collado dijo que el sistema contempla también la creación de fondos para apoyar el seguro agropecuario, para complementar garantías o avales financieros y para cubrir contingencias a productores que no califican para el seguro.

Explicó que los esquemas de financiamiento de los bancos de desarrollo en América Latina, especialmente los dirigidos al sector agropecuario, no presentan una plataforma uniforme, y observó que algunos países cuentan con un sistema integrado de financiamiento a la zona rural, constituido por una combinación de banca de segundo piso y de primer piso especializado.

Manifestó que muchas naciones tienen bancos de desarrollo de segundo piso especializados o multisectoriales, en tanto que otros tienen entidades agrícolas especializadas o bancos públicos multisectoriales con una apreciable cartera rural.

Comentó que tradicionalmente el crédito de las entidades privadas de intermediación financiera hacia la actividad agropecuaria ha sido muy bajo, y precisó que en los últimos años la tendencia ha sido decreciente, ya que para el 2003 destinaban el 2.3 por ciento de su cartera total hacia el sector agropecuario, mientras que para el 2007 se redujo a un 2.0 por ciento.

Abreu Collado citó que entre las limitaciones en el sector están la gran cantidad de negocios pequeños y dispersos, alto grado de informalidad, respaldo patrimonial no adecuado, debilidad de las garantías, limitada rentabilidad en algunas actividades y factores de riesgos exógenos. Afirmó que el Banco Agrícola es la principal fuente de crédito al campo en el sistema financiero dominicano, y prácticamente la única entidad crediticia que destina sus recursos a la producción agrícola y ganadera, y lo demuestra su participación en el año 2009 con más de un 60 por ciento de la cartera dirigida al sector.

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